viernes, 10 de marzo de 2017

Día de la Mujer, derechos, respeto y agresión.

El 8 de marzo, día de la mujer, fue ocasión de admirar y agradecer lo entregado por tantas mujeres a las personas, las familias y a la sociedad.
También fue ocasión de manifestar en apoyo a la dignidad de la mujer y al respeto de sus derechos.

Pero también fue usado por muchas mujeres violentas cargadas de odio y que desvirtuaron lo que hacían otras personas con otras posturas.
En la marcha en Montevideo (y en otros ámbitos como Atlántida), hubo feministas que al manifestar su falta de respeto y odio le dieron un cariz, que por cierto no apoyaban muchos de los manifestantes.
Entonces lo que era por apoyo a la mujer y respeto de sus derechos, se volvió insulto a la mujer y a muchos más, incluidos los católicos.

Lo que sigue, lo tomé del Facebook de Laura Álvarez Goyoaga.
Las fotos, su reflexión y alguno de los múltiples comentarios



¿POR QUÉ UN ATAQUE TAN INJUSTO? 
Ayer el centro de Montevideo fue testigo de una marcha multitudinaria. Muchísimas personas adhirieron a la convocatoria para defender una causa justa y noble, ante un lamentable y doloroso problema. Y muchísimas de ellas manifestaron pacífica y respetuosamente a favor de esa causa, con toda razón: no es necesario librar ninguna batalla de opinión pública para que estemos de acuerdo en rechazar la violencia y la discriminación. De cualquier tipo.
La marcha, sin embargo, se vio empañada por un retrogusto de tristeza. Como producto de una compleja combinación de expectativas, agendas y presiones, en alguna pequeña medida, otro resabio de discriminación y violencia enlutó justos reclamos: aquella que se ejerció —por una minoría de los manifestantes, sin dudas— contra quienes profesamos la fe católica, presentando a la Iglesia y sus enseñanzas de manera estereotipada y alejada de la realidad. No vale la pena repetir consignas que se gritaban a viva voz; bastan los testimonios fotográficos que acompañan esta publicación para documentar los gestos de agresión.
Es más triste aún cuando se pierde de vista que estos ataques no solo van contra una institución en abstracto: tienen el rostro de personas que trabajan cada día, desde su humilde aporte e inspiradas por la fe, con el compromiso asumido de construir en base al amor y a la paz. Muchas de estas personas marcharon ayer por 18 de Julio, y seguramente ni llegaron a enterarse de estos extremismos. Lo que no significa, por más minoritarios que hayan sido, que los extremismos no hayan existido. Extremismos que, tristemente, le pegan a una Iglesia que sufre con cada una de las mujeres violentadas. Una Iglesia que en muchos casos, ha sido, es y será el primer y más poderoso refugio para las víctimas de la violencia.
Los católicos no somos gente hostil, intolerante y antipática. Nos negamos a ser caricaturizados. Caricaturizarnos no es indicio de tolerancia. Sabemos en carne propia lo duro que es ser víctima de persecuciones. Por eso, a la violencia, respondemos con amor cristiano. Parte de esa respuesta de amor es no dejar de cuestionar las injusticias. Por eso vuelvo a preguntar: ¿POR QUÉ UN ATAQUE TAN INJUSTO?


Andres Chiribao Lo peor es que no ha sido solo en el Río de la Plata. Los incidentes, los cánticos ofensivos y los reclamos por el "derecho" al aborto, al igual que otros tantos que hace la ideología de género, son un común denominador en las manifestaciones de este estilo en varios países. No es casualidad. Las personas centradas y pacíficas que buscan el bien común deberían darse cuenta de los verdaderos objetivos de este tipo de concentraciones, que de inocentes no tienen nada.
Lilian Ferrao Excelente!! yo participé de esa marcha con el único deseo de luchar contra la injusticia,la discriminación...la violencia y todo lo que ataque a la mujer. Y lo hice como cristiana....y ni me enteré de esas agresiones inútiles....gracias a Dios son minoría!!! Y es verdad ,la persecución por defender la fe y sus valores siempre hizo parte de nuestra esencia como Iglesia...
Luispedrohugo Scarela Bauza Muy cierto pero con mucho respeto lo digo,hasta para mi.mismo;Si los católicos cristianos no nos informamos la Ideología de Género (neo marxismo +relativismo) quien esta atrás ,como la fomenta no entenderemos el porque no los ataques q vendrán contra la Iglesia.
Claudia Pereyra No me siento identificada con ninguna mujer q marchó y mucho menos con sus cantos!! Me indigna ver como dejaron el monumento a las madres en Atlántida. Estas mujeres piden respeto y lo q hacen es violentar en contra de todo lo q odian con sus cantos insultantes y despectivos. Odian a los hombres a las religiones ,odian la naturaleza y x eso defienden el aborto, a veces creo q el aborto para ellas es un acto de rebeldía. En fin soy mujer no feminista y creo q hay mujeres q no están entendiendo nada!!

También es digna de leer con detención el escrito de Leonardo Guzmán en El País  Nos-otros y nos-todos

sábado, 4 de marzo de 2017

Un libro para gustar el bautismo, en la Cuaresma y la Pascua


En estos días publiqué un nuevo libro.
Aquí va la tapa

y la presentación de la contratapa

si conocieras el don de Dios, el camino de la iniciación cristiana en la Cuaresma y la Pascua nació del ministerio de Mons. Alberto Sanguinetti Montero, consagrado obispo de Canelones el 20 de marzo del 2010. 
Recoge su vivencia en la celebración y predicación en la Santa Cuaresma, al servicio de suscitar el deseo del don de Dios. Con un amigable lenguaje de pastor, nos explica la verdad y el valor del Rito de Iniciación Cristiana de Adultos.
            Mons. Alberto nos entrega este libro a los católicos todos, y especialmente a sacerdotes, consagrados, catequistas y docentes. También es un acercamiento a quien quiera oír la novedad de Cristo que se ofrece a todo hombre que quiera escucharlo. .
En sus páginas nos regala dos acercamientos para apropiarse de la iniciación cristiana:
1    1)    El camino de la Palabra de Dios: en la primera sección, los evangelios de la Santa Cuaresma y de la Pascua, con su homilía. 
2    2)     El camino de la oración y los signos: en la segunda parte, una descripción sintética y clara de los pasos de la iniciación cristiana.
si conocieras el don de Dios, el camino de la iniciación cristiana en la Cuaresma y la Pascua, es una buena noticia para quienes creemos que Dios sigue visitándonos hoy de múltiples formas, pero de un modo muy especial en y por su Iglesia. Para algún curioso es una oportunidad para experimentar desde dentro qué creen los cristianos que acontece en sus vidas cuando participan ade la vida de Cristo. 

alguna foto de la presentación en las Paulinas



el libro se puede conseguir en las librerías católicas y en librerías comunes.
También, sobre todo  por pedidos más numerosos, Obispado de Canelones,
43322568, en horario de oficina.

Actualidad de Adán y de Cristo

       La cultura de divulgación actual  se lleva la mayor parte del tiempo en distracciones: deportes, crónicas policiales, chismes, lo superficial de la política.
       Un campesino de la denostada Edad Media, contemplando una catedral, podía alcanzar una mayor sabiduría de la existencia, que la mayor parte de los hombres globalizados de hoy.
       En primer lugar ese hombre medieval, incluso analfabeta, podía ver la imagen de Dios en la imagen de Cristo. Su mundo tenía un verdadero centro, principio  y fin, alfa y omega.

    En particular ese hombre medieval, podía ver en su iglesia la imagen de Adán Eva saliendo de las manos generosas del Verbo Creador y bajo su mirada.
   
         Con eso sólo - sin perderse en teorías complicadas, que tienen su propio valor - se sabía querido, pensado y llamado por Dios. Reconocía un sentido profundo en su ser, en su existir y en su actuar.
          También se miraba en el primer padre que pecaba, por soberbia y desobediencia, y se reconocía a si mismo pecador, lleno de conflictos, con miedos - tantos como el hombre moderno y algunos menos -. Sin justificar esos males, sabía que vivía en un mundo marcado por el pecado, con una rebelión adentro, con inclinaciones desordenadas, continuamente alejándose de Dios y del fin de su existencia. Ante tanto mal - como nosotros viendo el informativo - , el medieval sí tenía la ventaja de no tener el prejuicio iluminista de que el mundo debería ser perfecto - según la propia ideología - ni aseguraba que él o su generación lo arreglaría - también por medio de su ideología y el poder -. Tenía conciencia del pecado, no desesperaba, ni pensaba que 'su' revolución lo haría todo de nuevo.

          A su vez, este hombre que se miraba en Adán, creado a imagen y semejanza de Dios, y que se sabía había perdido esa semejanza por el pecado, en lo cual también participaba de Adán, miraba al nuevo Adán, Cristo, y se llenaba de gran esperanza. Sabía que todo ha sido creado por él y para él, también ese hombrecito con su vida dura y pecado acuestas. Sabía que este segundo Adán, en realidad era el primero, porque el hombre fue creado a imagen de Cristo. Sabía que este nuevo Adán, Cristo, libera a los hombres de los engaños en que habían caído, del pecado que los hunden, de las cadenas de la esclavitud y del engaño.
          Más aún el hombrecito medieval - más bajo que los modernos - veía a Cristo revestido de gloria, es decir de vida, eternidad y gracia, y sabía que él participaba de esa luz, que mirándolo cara a cara, se puede ser transformado de luz en luz, de gracia en gracia.
          La luz de la redención y de la gloria eterna, le daban esperanza de recibir misericordia el día del juicio - en el que no piensa el hombre actualizado - y sobre todo se reconocía con una dignidad única, la de hijo de Dios, reengendrado por el Padre en Cristo en su bautismo.

          Es una invitación a mirarnos en Adán, para sobre todo dejarnos iluminar por la gracia de Cristo, en quien sobreabunda toda gracia (cf. Rom.5) y dar pasitos para que su gloria nos envuelva.
"Despierta tú que duermes, y levántate de entre los muertos, y Cristo será tu luz" (Ef.5,14).

martes, 10 de enero de 2017

Francisco ¿Misa hacia Dios,? ¿de espalda al pueblo?

El Papa Francisco ofreció el Sacrificio de la Misa, rezando la plegaria y elevando la ofrenda, de cara al Crucifijo y dirigido hacia la cabecera o ábside de la iglesia.


Este ordenamiento en que toda la asamblea, encabezada por el obispo o presbítero, esta dirigida hacia un mismo punto se llama Ad Orientem o ad Deum, o coram Deo. Expresa mejor el que todos juntos, fieles y sacerdote ofrecen al Padre el sacrificio de Cristo en un mismo Espíritu.
Todas las Iglesias de Oriente lo hacen así y ha sido la forma más tradicional en Occidente.
Todos los papas después del Concilio Vaticano II también lo han hecho con mayor o menor frecuencia.
Por eso, no es novedoso que lo haga el Papa Francisco.
 El decir que da la espalda al pueblo es una tontería por ignorancia o necedad. Porque en el ofrecimiento del sacrificio no se dirige a los fieles ( que habría que decir están de espaldas unos de otros), sino que con ellos se dirige al Padre y por Cristo.
En la Iglesia hay libertad para seguir los ritos establecidos - puesto que la liturgia es de la Iglesia, no de los sacerdotes ni de los fieles -. Es bueno abrir la mente y dar a los fieles las riquezas a que tienen derecho.
Por cierto, es lícito la forma que no está mandada, pero se hizo habitual en las últimas décadas: cara al pueblo o coram populo, aún en la plegaria eucarística.

viernes, 23 de diciembre de 2016

¿Cómo celebrar la Navidad?

Los que más disfrutan de la Navidad son los niños y los que tienen un alma de niño.
Los invito a recibir al Niño como un niño.
Seamos curiosos, y no repetitivos. Esta Navidad puede ser nueva, si descubrimos al
Niño que nace a Jesús.
Hay muchas invitaciones en la Navidad.
·         La primera es el SILENCIO. Aunque parezca raro, con tanto barullo, con cohetes y fiestas. Es imprescindible tener algunos ratos ¿horas? de silencio.  El que lo busca lo encuentra.
·         Mirar en silencio todos los dones que recibimos de los demás. Agradecer aunque sea interiormente todo lo posible. ¡quedaremos admirados y se nos ensanchará el corazón!
·         Agradecernos a nosotros mismos el bien que hayamos podido hacer.  Estar contentos con el bien que hay en nosotros.
·         Pedir perdón y perdonar, a los demás y a nosotros mismos. 

·         Al principio o al final, o en el medio, recibir a Jesús. Es increíble que celebremos su nacimiento y no lo atendamos a él. Él es el don mayor de todos… y todo nos  viene por él.



·         Prestar atención a lo que Jesús, con su venida, quiere darnos. Quizás es algo a lo que no le prestamos atención. Quizás no es nuestro mayor interés. Pero es el regalo que él nos quiere dar, tratemos de descubrirlo: Jesús, ¿qué quieres regalarme? Y, por ello, cómo recibo tu regalo.
·         En Jesús, Dios nos da su máximo regalo: este mi Hijo, el amado, ¡escúchenlo!
·         Sería bueno algo de todo esto. Un poquito, lo cuentes a tu familia. Encontrar también silencio para hablar de lo que más importa… por cierto, sin la televisión.

Dos últimas:
1)      Reza en familia en Navidad. Si tú no sabes, o si tú no quieres, o si no crees, invita a alguno a que rece.  Sea leyendo Ev. de San Lucas cap. 2, v. 1-20  (en el  medio está: "Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento,  y (María) dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento".
Si alguno lo sabe, agregue un Padrenuestro y un Avemaría.

2)      Si están bautizados… vayan a celebrar la Navidad en la Santa Misa. ¡obvio! como dicen los chicos.  Si Jesús allí se hace realmente presente, en la palabra y en su cuerpo y sangre. ¡Obvio! Si cada Misa es Navidad.

¡Feliz, silenciosa, y regalada Navidad! como un niño contento y agradecido, con un Niño contento y bueno.

Cuento de Navidad

Lo envió Silvana Fiamene... lo comparto


Cuento de Navidad

Transcurría diciembre del año 2066. Un niño, de los pocos que había por esa época, volaba en su patineta a propulsión de aire comprimido por la Avenida Benedetti. Al llegar a la esquina, entró en un moderno rascacielos tan alto como angosto identificándose ante el portero robótico como Alfredo Peres. “Vengo a visitar a mi abuelo”, comentó, sabiendo que al guardián de acero poco le importaban sus motivos.
Al llegar al piso número 53 el ascensor de cristal se detuvo. Pasó por al lado de varios ancianitos que absortos en sus pensamientos y palabrerío no notaron su  menuda presencia. Su abuelo sí que lo notó. Esperaba su visita cada mes, contando los días en su pequeño almanaque electrónico. “Te traje algo abuelo”, comentó el pequeño Alfredo, “no ha sido fácil de conseguir”. El niño sacó de su mochila un minúsculo paquete conteniendo cápsulas de diferentes colores. “Tienen sabor a chocolate de distinta clase” comentó emocionado.- “Gracias cielo” le sonrió su abuelo. “Alfredo, ¿qué fecha es hoy?” preguntó un tanto confundido. “25 de diciembre abuelo” respondió el niño.
“ah! Es Navidad” suspiró Don Lucho con cierta nostalgia. “¿Navidad?, ¿qué es eso abuelo? Preguntó el pequeño… su abuelo lo miró perplejo. No lo recordaba.

   
Al volver a casa, preguntó a su nodriza si sabía que significaba Navidad. “Ni idea” comentó la joven, “nunca había escuchado esa palabra”. El niño preguntó entonces a todos cuantos conocía. Era inútil, nadie sabía. Se preguntó entonces si sería un invento de su abuelo. Hacía tiempo que no estaba bien de la memoria y a veces no podía hilvanar un acontecimiento con otro. Sin embargo, la curiosidad lo mantuvo en vela casi toda la noche. ¿Cómo podría saber a lo que se refería su abuelo con “Navidad”?. ¿Qué podría hacer para descubrirlo? Entonces se le ocurrió la idea más brillante, desde que había cubierto a Saya, su mascota virtual autosuficiente, con luces led para poder encontrarla en la oscuridad. Inventaría una máquina del tiempo. ¡Sí!, hacía mucho que venía procesando la idea y este parecía ser el momento justo. Regresando unos años en el tiempo, tal vez podría ayudar a su abuelo a recordar lo que significaba la Navidad. 

Usando su vieja impresora 3 D, comenzó a formar cada una de las piezas que necesitaría para el ensamblaje de la máquina y mezclando una combinación de gases a alta velocidad activados con Carbono 14, pronto tuvo listo su invento. Una parte del plan ya estaba en marcha. La segunda era un poco más complicada. ¿Cómo haría para sacar a su abuelo del lugar donde residía desde hacía tanto tiempo sin el consentimiento de un adulto responsable? Su padre lo había solicitado por catálogo a una empresa de ingeniería genética, y ocupado como estaba en mil tareas internacionales lo había dejado al cuidado de una nodriza hacía varios meses. No había ninguna certeza de que fuera a volver pronto. Tendría, como tantas otras veces, que arreglárselas solo.
Disfrazó entonces la máquina del tiempo como si fuera un dispensador de cápsulas de helado y se aventuró a llevarlo hasta la residencia. El apático portero de hojalata no sospechó nada y luego de la identificación digital y pupilar del niño, le dejó subir.
Una vez arriba la cosa era más sencilla. Solo debía convencer a su abuelo de subirse a su invento. Don Lucho estaba tan contento con la visita inesperada de su único nieto que le concedió sin más lo que le solicitaba. “Vamos a ir a descubrir lo que es la Navidad abuelo” le dijo emocionado el pequeño. “¡yo te ayudaré a recordar!”.
Y así ambos asegurados en sus asientos pusieron en marcha el invento reluciente del pequeño Alfredo.
“Año 2000” programaron y luego de varios giros suspendidos en el aire, la máquina desapareció.

Aparecieron en el borde de un continente, sobre el Océano Atlántico. “Disculpe Señor, ¿cómo se llama esta ciudad?” preguntó Alfredo. “Montevideo, chiquilín, la capital de Uruguay”. El niño se quedó sorprendido. Estaba seguro que nunca había oído hablar de aquel lugar.
25 de diciembre del año 2000. Decidieron explorar para poder llegar a una conclusión sobre lo que significaba la “Navidad”.
Después de recorrer todo el día la ciudad y hablar con mucha gente, Alfredo sintió que ya lo tenía resuelto:
“Abuelo” dijo emocionado, “lo hemos descubierto. La Navidad es juntarse toda la familia, hacer una gran fiesta, esperar a un personaje muy abrigado de rojo al que todos llaman Papá Noel, comer muchas cosas, tomar bebidas que te pongan “alegre” o “mareado”, abrir regalos junto a ese árbol verde lleno de “chirimbolos” y luces de colores. ¡Qué lindo abuelito! ¡Ya sabemos lo que es la Navidad!”
“Sí”, contestó Don Lucho también con cierta emoción, “pero…me late que la Navidad es algo más, solo que no puedo recordarlo”
“¿Y por qué harán esa gran fiesta? ¿y quién será ese tal Papá Noel? Preguntó el pequeño de nuevo intrigado.
“o Santa Claus, o San Nicolás” contestó Don Lucho. “Sé que le llaman también con esos nombres pero no sé bien quién fue”
“No te preocupes abuelo, lo averiguaremos”
Y googleando en su reloj buscó la fecha en la que vivió tan friolento personaje.

 

Así partió nuevamente la máquina del tiempo con sus dos tripulantes hacia el año 325, lugar: Asia Menor.
En una callejuela cubierta de nieve vieron pasar un montón de niños alborotados. Alfredo nunca había visto tantos niños juntos. Su abuelo, aunque con muchos más años, tampoco. Casi nadie tenía hijos en el año 2066. Las escuelas habían tenido que cerrar por falta de estudiantes y los niños eran educados solos y en sus casas por computadoras muy modernas que tenían la información necesaria para cada grado.
Pero ahí estaban todos esos niños con una algarabía enorme, corriendo y saltando todos en una misma dirección. “Hey, ¿a dónde van?” les preguntó Alfredo.
- “¿Dónde más?-le contestaron, “¡con Monseñor Nicolás!” “¿Qué no sabes qué fecha es hoy? ¡Hoy es Navidad! Y el Obispo acaba de regresar de la ciudad de Nicea. Seguro nos ha traído muchos regalos de allá”
Efectivamente, Monseñor Nicolás, había vuelto tan contento del Concilio de Nicea que en el camino había conseguido muchos obsequios para los chicos y también comida para los pobres. Y así sin más, lo encontraron repartiendo todo cuanto tenía a los niños y necesitados.
“¿Por qué lo haces?” le preguntó Alfredo a Nicolás de Bari. “Es que hoy celebramos la Navidad, que es el nacimiento del Niño Jesús, y como es el mayor regalo que Dios nos ha dado, yo también doy con generosidad todo cuanto tengo, para demostrar a los demás cuánto nos ama Dios”.
“¿y quién es Jesús, y cuándo y dónde vivió?”
“Jesús es el Hijo de Dios vivo, que nació de María la Virgen, pasó haciendo el bien en la tierra y luego se entregó por nosotros para salvarnos de la muerte y llevarnos a la Felicidad Eterna del Cielo” “eso es lo que acabamos de proclamar en el Concilio donde nos reunimos este año, con Atanasio y otros sabios y valientes más”. Y dándole un oso de peluche al niño y unos dátiles azucarados al abuelo, se marchó rumbo a la Iglesia que ya redoblaba sus campanas para celebrar la misa de Navidad que él mismo presidiría.


“¡Ya recuerdo algo!”, dijo exaltado el abuelo “Jesús, Jesucristo es el que a partir de su nacimiento contamos los años, antes y después de Cristo dicen los libros que narran la historia de la humanidad”
“Vamos abuelo, todavía nos queda mucho por resolver” invitó Alfredo. Y poniendo en marcha la pequeña nave retrocedieron en el tiempo hasta Belén en el año 0: estaba por acontecer la primera Navidad.
Ni bien bajaron de la nave, unos personajes muy elegantes, ataviados con finas telas hasta en su cabeza y montados en unos animales muy grandes y extraños les preguntaron: “Disculpen, venimos desde muy lejos siguiendo una estrella que nos ha guiado hasta aquí, ¿conocen ustedes dónde ha de nacer el Salvador del mundo?”
“bueno, contestó el pequeño Alfredo, eso no lo sabemos, pero nosotros también estamos buscando a un niño, su nombre es Jesús, tal vez juntos sea más fácil encontrarlos”
Y montados en aquellas criaturas del desierto, prosiguieron su viaje, ahora acompañados.
En la ciudad de Belén encontraron mucha gente atareada y pensaron que tal vez así era la Navidad en todos lados. Pero en cuanto se pusieron a preguntar, nadie sabía nada sobre el nacimiento de Alguien importante, ni de una Virgen que se llamara María. Entonces los Sabios de oriente decidieron seguir confiando en su estrella, ya que les había guiado hasta allí. Hacía frío en aquellas tierras en esa época del año, y en una cueva, refugio de animales, junto a un burro, una vaca y unos cuantos pastores, encontraron a esta humilde familia, que sorprendidos sostenían en brazos un pequeño niño. Alfredo nunca antes había visto un bebé. Pensó que los reyes tampoco, pues se pusieron de rodillas ante Él. La joven madre era muy dulce y sus ojos reflejaban una alegría inmensa. Entonces los pastores contaron como se les habían aparecido unos ángeles cantando y anunciando el nacimiento del Salvador. Los reyes por su  parte también contaron como la señal en el cielo les había guiado hasta allí a ellos, que durante toda su vida habían estado buscando la Sabiduría eterna. Y el abuelo Lucho contemplando al Niño Dios recordó como la Esperanza había estado siempre unida a este acontecimiento único, y se llenó de gozo al comprender que más allá de los tiempos y lugares, para todos hay un Cielo esperando.

  
  
Al regresar a casa, Alfredo y su abuelo contaron a todos lo que habían vivido juntos.
A medida que transmitían la historia de la Navidad los rostros se iluminaban y los corazones se encendían. Uno de los abuelos sacó de su baúl un ejemplar empolvado de la Biblia que contaba esta historia maravillosa de Amor de Dios a los hombres. Los padres la transmitieron a sus hijos con esperanza, y en ellos brotó la semilla de la Fe.
El mundo, para ese año 2067, se había vuelto a llenar de Luz, de Paz y de Verdadera Alegría.   a.                            

miércoles, 21 de diciembre de 2016

CELEBRACIONES DE LA NAVIDAD EN LA IGLESIA CATEDRAL NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE EN CANELONES

Estas son las celebraciones en que estaré presente

Viernes 23
20.00: pesebre viviente en la Plaza 18 de julio.

Sábado 24. 
20.30: Misa de Nochebuena

24.10: Misa de gallo

Domingo 25. Día de la Natividad de N. S. Jesucristo
10.30: Misa Solemne
19.30: Vísperas
20.00: Santa Misa

Jueves 29.
18.30: Visperas
19.00: Santa Misa
19.45: presentación y bendición de los cuadros la creación de la Luz y la creación del hombre y la mujer.
En la Iglesia Catedral iremos presentando distintos momentos de la Historia de la Salvación. Comenzamos con dos cuadros. El obispo dará una explicación del proyecto.

Sábado 31. Prefestiva de la Bienaventurada Virgen María Madre de Dios 
18.30: I Vísperas 
19.00: Santa Misa y Te Deum.